Desde Patanemo hasta Cannes. La historia de Dogreika Tovar es la de una venezolana que llegó al cine internacional para representar con orgullo sus raíces y abrirse camino en la actuación.
Bitácora58News | La venezolana Dogreika Tovar, de 35 años de edad, dio sus primeros pasos como actriz en La muerte no tiene dueño, una producción venezolana que alcanzó una importante vitrina internacional y que fue seleccionada para representar a Venezuela en el proceso de los Premios Oscar 2027.
Para Tovar, el recorrido ha significado mucho más que el inicio de una carrera artística. Su llegada a Cannes, uno de los escenarios más reconocidos de la cinematografía mundial, estuvo acompañada por el orgullo de llevar consigo el nombre de su pueblo y sus raíces venezolanas.
“Estar allí, representando a mi pueblo, me llenó demasiado de orgullo”, expresó la actriz al recordar una experiencia que marcó su debut en el mundo del cine.
Su historia tiene un elemento particular: el salto desde Patanemo, en el estado Carabobo, hasta una de las grandes vitrinas internacionales del séptimo arte. Un recorrido que refleja cómo el talento venezolano continúa encontrando espacios para contar historias y mostrar al mundo distintas realidades del país.
Con La muerte no tiene dueño, Tovar no solo asumió su primer reto como actriz, sino que pasó a formar parte de una producción con proyección internacional y vinculada al proceso de selección de Venezuela para los Oscar 2027.
Desde las playas y paisajes de Patanemo hasta las alfombras y salas de exhibición de Cannes, Dogreika Tovar comienza así una nueva etapa de su vida, llevando consigo una historia de identidad, orgullo y representación venezolana.
Desde Bitácora58News celebramos las historias de venezolanos que, desde cualquier rincón del país, logran abrirse camino y llevar el nombre de Venezuela más allá de nuestras fronteras.
