CARACAS, 1 de octubre de 2026. — Residentes de edificios ubicados en las inmediaciones de Parque Carabobo, en Caracas, denunciaron este jueves el ingreso de tres funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), adscritos al destacamento DIE de La Quebradita, quienes habrían solicitado acceso a las azoteas de varios edificios residenciales bajo el argumento de que necesitaban realizar fotografías debido a la presencia de manifestaciones en la zona.
Redacción Bitácora58.com
De acuerdo con la denuncia difundida durante la mañana, los funcionarios habrían ingresado a las áreas superiores de los edificios sin presentar una orden judicial que autorizara el acceso a la propiedad privada. Los residentes, finalmente, permitieron el ingreso, el efectivo policial que ingresó se identificó como WILFREDO PRADA, C.I- 31.497.089.

El hecho genera preocupación entre vecinos, especialmente por el uso de instalaciones residenciales para labores de observación y registro durante una jornada de manifestaciones ciudadanas.
La situación también plantea interrogantes sobre qué información estaban buscando los funcionarios, bajo qué autorización actuaban y si existía alguna orden emitida por una autoridad judicial que permitiera ingresar a espacios privados.
La Constitución venezolana reconoce la inviolabilidad del hogar y de todo recinto privado, y establece límites para los registros y allanamientos. Por ello, cualquier actuación policial dentro de una propiedad privada debe estar sometida a las garantías y procedimientos establecidos por la legislación venezolana.
Organizaciones y defensores de derechos humanos han documentado durante años denuncias relacionadas con actuaciones policiales y de seguridad que han generado preocupación por el respeto al debido proceso y a las garantías ciudadanas. La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela también ha documentado cuestionamientos relacionados con cuerpos de seguridad venezolanos y violaciones de derechos humanos.
La denuncia de este 1 de octubre exige respuestas concretas, ¿quién autorizó el ingreso?, ¿existía una orden judicial?, ¿qué funcionarios participaron y qué fotografías fueron tomadas?
Mientras no exista una explicación oficial que aclare estos puntos, el episodio deja abierta una seria preocupación entre los residentes de Parque Carabobo sobre los límites de la actuación policial dentro de espacios privados.

La seguridad pública no puede convertirse en una autorización automática para ingresar a propiedades particulares. Cualquier procedimiento debe estar acompañado de garantías legales, transparencia y respeto a los derechos fundamentales de los ciudadanos.
