Guanare, Portuguesa. La detención de Freddy Peñuela en su vivienda encendió nuevamente las alarmas entre dirigentes y activistas opositores en el estado Portuguesa, luego de que su esposa, Yolianny Fernández, denunciara que permanece recluido en la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Guanare sin que hasta ahora las autoridades hayan explicado las razones de su arresto.
Por bitacora58.com
De acuerdo con el testimonio de Fernández, funcionarios acudieron a su residencia durante la noche del martes y se llevaron a Peñuela frente a su hijo de apenas dos años. Desde entonces, la familia asegura desconocer los motivos de la detención y tampoco habría recibido información oficial sobre su situación jurídica.
La esposa del activista acudió a la sede policial para intentar obtener respuestas y solicitar su liberación. En declaraciones difundidas públicamente, manifestó su preocupación por sus dos hijos y pidió conocer qué procedimiento se sigue contra Peñuela.
La situación tomó mayor dimensión política luego de que María Oropeza, coordinadora de Vente Venezuela en Portuguesa, denunciara que durante las últimas 24 horas más de siete integrantes de los colegios ciudadanos de la organización han sido citados por cuerpos de seguridad.
Oropeza expresó preocupación ante la posibilidad de que se esté reactivando un patrón de persecución contra dirigentes y activistas opositores en la entidad. La dirigente exigió además la libertad inmediata de Peñuela y cuestionó los nuevos procedimientos contra integrantes de la organización.
Una familia exige respuestas
La denuncia de Fernández coloca nuevamente en el centro del debate la actuación de los organismos de seguridad frente a ciudadanos vinculados con actividades políticas opositoras.
Según su relato, Peñuela fue sacado de su casa alrededor de las 10:30 de la noche y trasladado a una instalación policial. La familia afirma que, pese a acudir a las autoridades, no ha obtenido explicaciones claras sobre el motivo de la detención ni sobre los pasos que seguirá el procedimiento.
El caso ocurre además en un estado donde Vente Venezuela ya ha denunciado episodios de persecución contra sus dirigentes. La propia María Oropeza fue detenida en Guanare en agosto de 2024, en un procedimiento que quedó registrado en una transmisión en vivo desde su vivienda. Posteriormente permaneció recluida en El Helicoide y fue liberada en febrero de 2026.
Ahora, la detención de Peñuela y las nuevas citaciones denunciadas por Vente Venezuela vuelven a generar preocupación entre familiares y miembros de la oposición en Portuguesa.
Hasta el momento de esta publicación, no se conocía una explicación pública de los organismos de seguridad sobre las razones de la detención de Peñuela ni detalles oficiales sobre una eventual imputación en su contra.
Mientras tanto, su esposa continúa reclamando información y su liberación, mientras Vente Venezuela exige el cese de lo que considera una nueva escalada de hostigamiento contra sus integrantes en Portuguesa.
