El gobierno interino de Delcy Rodríguez decidió no avanzar con la reestructuración de la deuda externa por ahora. Se esperaba que el proceso fuera anunciado esta semana o la primera semana de octubre. La razón tiene que ver con la decisión de avanzar un poco más con los acuerdos petroleros que ya se firmaron o que se esperan firmar, para mejorar el perfil del país y honrar los compromisos asumidos con una menor estrechez para Venezuela y Petróleos de Venezuela (PDVSA). Esto implicaría además unas quitas (haircuts) menores para los acreedores, según confirmaron a Bitácora Económica tres fuentes consultadas.
Asimismo, se pudo conocer que una vez que se decida avanzar en el proceso, el Fondo Monetario Internacional se involucraría directamente con el gobierno interino como organismo asesor, e incluso contribuya a la elaboración del Análisis de Sostenibilidad de la Deuda (DSA por sus siglas en inglés) oficial. No se descarta que se prescinda de los servicios de la firma financiera Centerview.
Una de las fuentes explicó que los contratos petroleros firmados colocan a Venezuela en una situación a futuro menos vulnerable para poder cumplir con los compromisos de pagos a sus acreedores. Esto sería posible debido al aumento en la producción petrolera y de los ingresos de la nación que se irán dando a lo largo del tiempo. Este escenario es mucho más positivo para los acreedores a quienes les interesa llegar al mejor acuerdo posible para sus intereses.
El acuerdo firmado con Centerview Partners LLC ha sido ampliamente criticado, no sólo por lo oneroso que resultarían sus honorarios profesionales, sino por su estrecha relación con el asesor del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Maurico Claver-Carone, quien fue bautizado por la prensa internacional como Virrey de Venezuela.
Se sospecha que el DSA que circuló hace semanas fue una filtración llevada a cabo. Esto puso en duda la veracidad de los datos expuestos. De igual manera, se criticó la experticia técnica para consolidar una deuda externa que superaría los 240 mil millones de dólares, y cuya naturaleza es tan variada que necesita una auditoria detalladas para determinar cuentas fiscales que nadie conoce.
