El entretenimiento terminó convertido en una escena de angustia en El Callao, estado Bolívar, luego de que varias sillas voladoras de un parque mecánico se desprendieran mientras el aparato se encontraba en pleno funcionamiento.
Por bitacora58.com
El accidente dejó al menos siete personas lesionadas, según los reportes conocidos hasta el momento, entre ellas varios menores de edad que se encontraban disfrutando de la atracción.
Lo que debía ser un momento de diversión terminó en gritos, desesperación y familias corriendo para auxiliar a los afectados. La situación vuelve a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad de este tipo de instalaciones y la supervisión que deberían recibir antes de permitir el ingreso de niños y adultos.
El hecho genera indignación entre quienes exigen respuestas y una investigación que permita determinar qué ocurrió con la atracción y si existieron fallas de mantenimiento, supervisión o controles de seguridad.
En medio de la profunda crisis que atraviesa Venezuela, accidentes como este golpean todavía más a comunidades que merecen espacios de recreación seguros y dignos. La población no debería quedar expuesta a riesgos evitables cuando busca simplemente disfrutar de un momento de esparcimiento.
Las autoridades deberán esclarecer las circunstancias del accidente y determinar responsabilidades, mientras las familias de los lesionados enfrentan la angustia de esperar por la evolución de sus seres queridos.
El Callao quedó estremecido por un momento de diversión que terminó convertido en una pesadilla.
