Familiares de presos políticos venezolanos intentaron llegar hasta el Palacio de Miraflores para hacer escuchar sus reclamos, pero fueron recibidos con un fuerte despliegue de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana y de la Guardia Nacional Bolivariana que les impidió avanzar.
Por bitacora58.com
El drama de las familias que llevan meses e incluso años esperando respuestas volvió a quedar expuesto en las calles de Caracas. Padres, madres, esposas, hijos y demás familiares buscaban acercarse a la sede presidencial para entregar sus peticiones y exigir atención para quienes permanecen privados de libertad por razones políticas.
Los cuerpos de seguridad instalaron un cordón para bloquear el paso de los manifestantes. La imagen volvió a mostrar una realidad que golpea a Venezuela, familias desesperadas intentando ser escuchadas mientras los organismos de seguridad del régimen levantan barreras para impedir que sus voces lleguen hasta las puertas del poder.
Hasta el momento no se han registrado enfrentamientos entre los manifestantes y los funcionarios desplegados en la zona. La concentración se mantiene bajo vigilancia mientras los familiares esperan que una comisión pueda ingresar a Miraflores para entregar directamente sus solicitudes.
Para estas familias, llegar hasta el Palacio de Miraflores no representa una amenaza ni un acto de violencia. Representa la desesperación de quienes llevan demasiado tiempo esperando justicia, respuestas y libertad para sus seres queridos.
Mientras el régimen mantiene un enorme aparato de seguridad alrededor de las instituciones del Estado, los familiares de los presos políticos continúan cargando con una angustia que no entiende de discursos oficiales ni de promesas.
Hoy, nuevamente, son las familias quienes ponen el rostro frente al poder para exigir algo tan básico como justicia y libertad.
Video de Efecto Cocuyo
