Estados Unidos se prepara para recordar este viernes una de las tragedias más devastadoras de su historia reciente. A 25 años de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, el país volverá a rendir homenaje a las casi 3.000 personas que perdieron la vida y a quienes, desde entonces, han cargado con las heridas físicas y emocionales de aquella tragedia.
Por bitacora58.com
El principal homenaje tendrá lugar en el World Trade Center, en Nueva York, donde familiares de las víctimas participarán en la tradicional lectura de los nombres de quienes murieron durante los ataques.
El silencio volverá a marcar la jornada en los momentos que recuerdan aquella mañana que cambió para siempre a Estados Unidos y al mundo. Los impactos de los aviones contra las Torres Gemelas, el derrumbe de ambos edificios y los ataques contra el Pentágono y el vuelo 93 de United Airlines forman parte de una memoria que permanece viva un cuarto de siglo después.
El 11 de septiembre de 2001, cuatro aviones comerciales fueron secuestrados por integrantes de Al Qaeda. Dos fueron estrellados contra las Torres Gemelas en Nueva York, otro impactó contra el Pentágono y el cuarto cayó en Shanksville, Pensilvania. En total, 2.977 personas murieron como consecuencia directa de los atentados.
Nueva York vuelve a ser el centro del recuerdo
El Memorial del 11 de Septiembre se convertirá nuevamente en el epicentro de los homenajes. Las enormes piscinas construidas sobre las huellas de las Torres Gemelas llevan inscritos los nombres de las víctimas y se han transformado en un lugar de memoria visitado por personas de todo el mundo.
Los bomberos de Nueva York también recordarán a los 343 integrantes del Departamento de Bomberos de la ciudad que murieron durante las labores de rescate. La tragedia, sin embargo, no terminó aquel día.
Miles de bomberos, policías, trabajadores, residentes y voluntarios estuvieron expuestos durante semanas y meses al polvo y a sustancias tóxicas liberadas tras el derrumbe de las torres. Muchos terminaron desarrollando enfermedades años después.
Las heridas que todavía no cierran
El aniversario vuelve a poner sobre la mesa las consecuencias de largo plazo del 11-S. Miles de sobrevivientes y trabajadores de emergencia continúan enfrentando enfermedades relacionadas con su exposición en la Zona Cero.
La publicación de más de 170.000 documentos relacionados con la calidad del aire después de los ataques también ha reavivado el debate sobre qué conocían las autoridades acerca de los riesgos para la salud y cómo se manejó la información en los meses posteriores a la tragedia.
Veinticinco años después, el dolor no pertenece únicamente a quienes perdieron a un familiar aquel día. También forma parte de la vida de quienes sobrevivieron, de los rescatistas que entraron entre los escombros y de una generación que creció bajo las consecuencias políticas, sociales y humanas del 11-S.
Una memoria que enfrenta nuevas divisiones
La conmemoración llega además en medio de un escenario político marcado por profundas divisiones en Estados Unidos.
El presidente Donald Trump participará en actos conmemorativos en Washington y no estará presente en la ceremonia principal de Nueva York, mientras que en la ciudad también existe controversia alrededor de la participación del alcalde Zohran Mamdani en los homenajes.
Más allá de las diferencias políticas, el 11 de septiembre continúa siendo una fecha de duelo nacional.
A 25 años de aquella mañana, una nueva generación de estadounidenses llega a la fecha sin haber vivido directamente los ataques. Para ellos, las Torres Gemelas son parte de la historia y no de sus recuerdos.
El gran desafío será mantener viva la memoria de las víctimas y transmitir a quienes nacieron después del 11-S la dimensión humana de una tragedia que dejó una huella imborrable en Estados Unidos y en el mundo.
