103 vidas quedaron apagadas en las calles de Venezuela durante julio, en una tragedia que vuelve a desnudar el abandono y la falta de políticas efectivas de seguridad vial en el país.
Un total de 103 personas, entre ellas 89 hombres y 14 mujeres, murieron durante julio de este año en accidentes de tránsito registrados en Venezuela, de acuerdo con el boletín publicado por el Observatorio de Seguridad Vial de la ONG Paz Activa.
Por: bitacora58.com
La cifra estremece todavía más cuando se observa el número de personas heridas. Fueron 391 lesionados, 290 hombres y 101 mujeres, víctimas de accidentes que en muchos casos pudieron evitarse con prevención, controles efectivos y una verdadera política de seguridad vial.
El drama golpeó especialmente a los venezolanos en edad productiva. El Observatorio de Seguridad Vial señaló que la mayor incidencia se concentró entre jóvenes de 20 a 29 años, una generación que termina pagando con su vida el desorden que reina en las carreteras venezolanas.
Las motocicletas aparecen como protagonistas de esta tragedia. Durante julio estuvieron involucradas en 254 accidentes. También se registró la participación de 111 automóviles particulares, 36 vehículos industriales, 32 camionetas y 14 autobuses.
Entre los motociclistas hubo 50 fallecidos y 177 heridos. Sus acompañantes tampoco escaparon de la tragedia, con nueve personas muertas y 73 lesionadas.
En total, el Observatorio contabilizó 299 accidentes durante el mes. El exceso de velocidad fue señalado como la principal causa, con 179 casos, seguido de la impericia con 58.
Pero detrás de cada número existe una historia. Hay madres que no volverán a abrazar a sus hijos, familias que quedaron incompletas y hogares que tendrán que aprender a vivir con una ausencia que ningún dato estadístico puede explicar.
La coordinadora del Observatorio de Seguridad Vial, Rosibel González, alertó sobre la necesidad urgente de transformar las políticas preventivas en Venezuela y advirtió que la tragedia continúa golpeando especialmente a los sectores jóvenes y productivos de la sociedad.
Mientras el régimen venezolano presume de estabilidad y normalidad, las carreteras cuentan otra historia. Una historia marcada por accidentes, motociclistas vulnerables, conductores sin suficiente formación y una fiscalización que sigue siendo insuficiente para contener una emergencia que cobra vidas todos los meses.
Paz Activa considera necesario avanzar hacia una fiscalización electrónica inteligente, campañas permanentes de educación vial y controles mucho más estrictos sobre la conducción de motocicletas.
Venezuela no necesita más propaganda oficial para esconder sus problemas. Necesita instituciones que funcionen, autoridades que fiscalicen y políticas que protejan la vida.
Porque detrás de los 103 muertos de julio no hay simples estadísticas. Hay 103 venezolanos que no regresaron a sus hogares y cientos de familias que hoy cargan con las consecuencias de una tragedia que sigue creciendo en las carreteras del país.
