La polémica terminó salpicando a la propia Casa Blanca. El gobierno de Donald Trump retiró de su página web el controvertido videojuego «Build the Wall», una especie de Tetris en el que los jugadores debían apilar bloques para construir un muro y proteger la frontera de una supuesta horda que se acercaba.
Por: bitacora58.com
El juego desapareció este martes de la plataforma digital de la Casa Blanca, apenas cuatro días después de que Tetris Company advirtiera que se toma muy en serio las posibles infracciones de derechos de autor.
La situación dejó expuesto al gobierno estadounidense a una tormenta de críticas por el contenido del videojuego y por la utilización no autorizada de elementos asociados a uno de los juegos más reconocidos de la historia.
Tetris Company fue contundente al deslindarse del proyecto. La empresa aseguró que no participó en la creación de «Build the Wall» y que tampoco autorizó ni concedió licencia para utilizar la marca Tetris o su propiedad intelectual.
La compañía señaló además que estaba revisando el asunto ante la posibilidad de emprender acciones legales.
«En Tetris creemos en el poder de conexión y de unir a las personas, no dividirlas», expresó la empresa en X, en un mensaje que contrastó directamente con el polémico contenido del juego.
El título había sido incorporado al sitio oficial de la Casa Blanca el pasado jueves y rápidamente generó rechazo por su temática relacionada con la inmigración. En medio de la controversia también surgieron cuestionamientos sobre el posible uso indebido de una propiedad intelectual protegida.
La Casa Blanca no ofreció inicialmente explicaciones sobre las razones que llevaron a retirar el videojuego.
El episodio ocurre además en medio de la dura política migratoria impulsada por Trump, quien regresó al poder con la promesa de expulsar a millones de inmigrantes indocumentados y ha promovido una agresiva campaña de deportaciones.
Mientras el gobierno intenta endurecer su discurso contra la inmigración, el polémico videojuego terminó convirtiéndose en un inesperado dolor de cabeza. Lo que pretendía ser una herramienta de entretenimiento político acabó bajo cuestionamientos por su mensaje y por una posible batalla relacionada con derechos de autor.
El muro que pretendían construir dentro de un videojuego terminó derrumbándose en internet antes de lo esperado.
Y esta vez no fue necesario que llegara ninguna horda de jugadores para hacerlo caer.
