Las tradicionales alcabalas que durante años se convirtieron en parte de la cotidianidad de los venezolanos parecen dar paso a un nuevo mecanismo de control, estrictas revisiones ejecutadas por funcionarios del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT).
Por bitacora58.com
La situación ha generado críticas entre ciudadanos y conductores, quienes cuestionan que, aunque desaparezcan determinados puntos de control en las carreteras, el esquema de inspecciones y fiscalización continúe bajo otras modalidades.
Diosdado Cabello, ha defendido en distintas oportunidades cambios en los mecanismos de control desplegados en el territorio nacional. Sin embargo, para algunos ciudadanos, el problema no desaparece, simplemente cambia de funcionario, uniforme y procedimiento, pero las extorciones continuan.
En redes sociales circulan denuncias y comentarios que resumen el malestar con una frase cargada de sarcasmo, “Se fueron las alcabalas, pero apareció el SENIAT para seguir exprimiendo al ciudadano”.
Las revisiones tributarias pueden formar parte de las competencias legales del SENIAT cuando existen mercancías, vehículos o actividades comerciales sujetas a fiscalización. No obstante, el reclamo ciudadano apunta a que estos procedimientos no terminen convirtiéndose en controles excesivos, especialmente para quienes se movilizan por las carreteras venezolanas.
La percepción de algunos ciudadanos es que “cambió la alcabala, no la maña”, una expresión que refleja la desconfianza hacia prácticas de fiscalización que, según los críticos, terminan afectando al ciudadano común.
El debate vuelve a poner sobre la mesa los límites entre la fiscalización estatal y el derecho de los ciudadanos a transitar sin ser sometidos a revisiones arbitrarias. Para muchos venezolanos, la pregunta no es solamente quién realiza el control, sino si realmente desapareció la alcabala o simplemente adoptó otro uniforme y un sello oficial.
